El tiempo ha pasado…
Y yo no me he dado ni cuenta.
Ya estamos en el 2008 y durante el 2007 pasaron muchísimas cosas que olvidé contar aquí.
Hisoka se fue en julio, tenía asuntos que resolver en Japón y yo me quedé de nuevo solo. De él, hace tiempo que no sé absolutamente nada. Miro demasiado seguido el móvil que me regaló y nunca hay nada nuevo… ¿Se habrá olvidado de mí? Ojalá pudiera plantarme delante de él y decirle cuatro cosas bien dichas.
Ya no soy el mismo niño de antes. La vida me ha hecho madurar. Sé que si lo veré terminaré cayendo de nuevo en sus brazos, pero primero me haré el fuerte y el ofendido. Creo que simplemente no se comunica conmigo porque sabe que sigo estando ahí pensando en él y eso le llega. A mí me gustaría quedarme tan tranquilo consolándome con eso, pero no puedo. Le voy a hacer sufrir.
De Hisoka recibo mail de vez en cuando, me cuenta que está bien y que puede que tarde un tiempo más en solucionar sus cosas y poder volver. No sabe cuándo será ese día. Su padre murió y él como hijo mayor tiene que hacerse cargo de la familia y arreglarlo todo. No me importaría volver a Japón con él y conocer a sus hermanos pequeños y a su madre, pero eso es imposible. Sólo espero volverlo a ver alguna vez y que me cuente y me enseñe su casa y su jardín. Seguramente que algún día será posible.
Mientras tanto… yo sigo esperando a que algo cambie, a tener aunque sea una sóla noticia.
